lunes, septiembre 19, 2005

Elementos de control en la vía pública (primera parte)

Intro.

“No tengo ganas de salir hoy de mi casa”. Parece ser una frase frecuente en estos días, sobre todo en nuestra ciudad, Santiago. Esto puede ser un reflejo de la calidad de vida que llevamos, por ejemplo, a causa de las continuas intervenciones urbanas que se producen día a día, y que trastornan el diario vivir de los habitantes.

Específicamente, estas intervenciones son las modernas autopistas urbanas, que están modificando radicalmente la configuración física y perceptual del espacio público, particularmente el de la vía pública, a escala micro y macro.

Hoy, salgo de mi casa y me encuentro con una serie de situaciones, más bien de obstáculos, que hay que sortear hasta el lugar de destino: aceras con lodo, tablones de madera a modo de puente para cruzar zanjas de tuberías, barreras de hormigón, sendas cubiertas de mallas, muros de planchas de zinc-alum, incomodas pasarelas enrejadas, etc. Si bien, algunos podemos ser lo bastante intrépidos para salir airosos de estas situaciones, tal vez no podamos con otras condiciones que se nos presentan: la inseguridad y la inestabilidad de estos improvisados espacios, limitados por cada uno de estos elementos constructivos mencionados anteriormente, que están consumiendo al espacio publico.

La vida del peatón se ha complicado considerablemente y su adaptación a esta nuevas formas es poco clara.

Una de las tantas situaciones extremas que están ocurriendo en la capital, es la intersección de la Alameda (Av. Libertador Bernardo O’Higgins) con la Av. General Velásquez, que esta pronta a convertirse en otra autopista urbana concesionada. Aquí la pérdida del particular espacio público formado en estas esquinas se ha perdido casi por completo. Puntos de referencia, lugares de encuentro y espera, el carrito insalubre de las sopaipillas de la tía, los tradicionales circos, el infaltable parque de diversiones, grandes flujos de peatones constantes y libres entre las cuatro esquinas se han extinguido o han sido desplazados a lugares que no les corresponden.

En su lugar, hoy podemos encontrar dos vías impuestas de conexión que cruzan perpendicular a General Velásquez, que se encargan de encausar el disminuido flujo de peatones que circulan en este sentido. Estas vías están limitadas por barreras que esconde la realidad de la construcción y que serpentean por largas distancias, lo que para muchos se trasforma en un recorrido sin vuelta atrás, solo hay que continuar, trasformándose así, en un flujo semejante al de una autopista; no hay detenciones, sobre todo cuando es de noche y vamos a máxima velocidad, y el peaje es cobrado, cuando menos lo esperamos.

La situación ha llegado a tal extremo que, las jaulas, los cierros con mallas que distorsionan la realidad, tablones de equilibrio, etc., han transformado al espacio público en un verdadero circo, el nuevo circo urbano, que se anima con toda la señalética de luces parpadeantes, en donde la emoción, el miedo, la adrenalina están presentes en cada instante del recorrido, como el juego de la vida y la muerte.

Entonces, para empezar, cabe preguntarse, ¿Quién acaba siendo el administrador o controlador de este nuevo circo urbano, refiriéndonos a este nuevo espacio que ha perdido en gran medida la condición de espacio publico? ¿Estamos dispuestos a actuar en este circo que nos da condiciones iguales o peores a las de un vehículo, y qué sucede con aquellos que no están dispuestos a presentarse en este espectáculo? Tal vez esta última pregunta tiene relación con la primera frase.

"Una vida urbana vibrante es, a mi manera de pensar, el ingrediente esencial de una buena ciudad. Sin embargo, esta cualidad desaparece en forma creciente. La vida pública de una ciudad se constituye en sus calles, plazas, senderos y parques, y es en estos espacios donde se conforma el dominio público. Dicho dominio es toda una institución en sí misma, ella pertenece a la comunidad, y como cualquier institución, puede estimular o frustrar nuestra existencia" (1).


(1).Rogers, Richard. "The Culture of Cities". Citado por: León Balza, Sergio F. “Conceptos sobre espacio público, gestión de proyectos y lógica social: reflexiones sobre la experiencia chilena”. . EURE (Santiago). [online]. mar. 1998, vol.24, no.71, p.27-36. Disponible en la World Wide Web: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0250-71611998007100002&lng=es&nrm=iso>.

1 Comments:

Blogger Paup said...

waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

y yo que creía que había gente q se volaba escribiendo jajaja

Muacks niño!

q esté súper =)

lun. oct. 03, 10:57:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home

Ejemplo 12

M o i

Moi